martes, 1 de diciembre de 2009
martes, 24 de noviembre de 2009
MUNDO

...escríbeme algo...
Yo te escribo el MUNDO si quieres ^.^
Nuestro mundo. Que es el único que se escribe (porque es el único que existe) aunque todo eso tú ya lo sabes. ¡Tú y yo somos los únicos que saben dónde/cómo está!
Nuestro mundo es muy bonito, aunque bonito es una palabra muy fea. No existe la ropa, la ropa se lleva por dentro, o sólo cuando te la quieres quitar rápido, muy rápido. Sólo existe el cuerpo, el cuerpo es sólo lo que existe. Sólo existe un cuerpo, Eltuyoyelmío lo llamamos. Ambos lo conocemos muy bien, y cada día nos sorprende con cosas nuevas. Es un cuerpo grande y divertido; muy guasón.
Tampoco existe el asfalto, todo es de tierra blanca y suave, y a todos los sitios que mires ves el mar. En todos los sitios se ve el mar, menos a un ladito que hay un camino de nenúfares largo, muy largo, que es por donde siempre caminamos. Nuestros paseos por los nenúfares. Este camino de nenúfares existe solamente solamente solamente para que nuestro mundo no sea una isla (ya lo sabes... odio las islas).
No existen los chistes buenos, esos se ahogaron en el mar. Sólo se cuentan los malos, muy malos. En las noches hacemos un alto en el camino de nenúfares, que siempre te lleva al mismo sitio. No encendemos ningún fuego, sino que nos bañamos en el mar. Ahí, en el agua y en la sal, también se pueden cantar canciones que se cayeron de algún árbol frutal (como un árbol de fresones...fresones muy muy rebeldes que no querían estar colgados).
Al amanecer nos despiertan los niños que siempre nadan en el mar. Pero ellos en realidad no pertenecen a nuestro mundo como habitantes, ya estaban allí antes que nosotros mismos. Son como el camino de nenúfares, la arena, el agua y la sal. Los niños.
En nuestro mundo no se trabaja, sólo se piensa en las canciones de la noche y en los chistes malos. También en teatro, espectáculos, cine, y todo eso que aparece cada vez que nos apetece. Echamos carreras nadando en el mar, a ver quién llega antes a las veintidós olas de distancia (22 olas de distancia). Siempre gano yo. Y tú siempre cuentas los chistes más malos (tiene muchísimo más mérito, en mi opinión). Eso pasa porque nadas siempre mirándome, y el ladear la cabeza te frena. Yo no necesito hacer eso porque te veo siempre.
A las dos de la madrugada (a las 2 de la madrugada), y sólo a esa hora, hacemos el amor. En veintidós posturas distintas, aunque siempre nos cansamos antes de llegar al gran número (el único número que existe, de hecho). Nos besamos mucho, pero no con la boca, sino con los ojos. Un gran beso de tornillo con tus ojos en el momento final es lo que más (me) nos gusta. Tú ya lo sabes bien. Eres experto en besos de tornillo visuales. Te dieron un máster en alguna universidad onírica, creo.
Comemos siempre lo que nos apetece, aunque pocas veces sentimos hambre. No existen marcas comerciales, sino comida de verdad. No existen comidas muertas e insanas, sino lo que realmente nuestros cuerpos quieren comer, auténtica vida comestible. Sólo unos cuantos mordiscos y ya estamos saciados, y luego dormimos una larga, muy larga siesta para descansar (nos pasamos todo el día andando sobre nenúfares).
Gastamos mucha energía, sobre todo a las dos de la mañana (2 de la mañana), pero sólo con respirar ya se reponen fuerzas. En el aire hay muchas partículas de luz que entran a los pulmones, los penetran y saben a la primera bocanada de aire que dimos alguna vez. Esta vez sin llanto, sin lágrimas. Sólo el primer aire de nuestra vida.
El día tiene veintidós horas (22 horas) y cada vez nos organizamos de alguna manera. De hecho, ni siquiera existe la palabra organización. Todo está en plena desorganización y a nosotros nos va muy bien así. Nos (me) encanta vivir en desorganización.
Hay, como no podía ser de otra manera, veintidós satélites que giran alrededor de nuestro mundo (22 satélites). Pero uno es el más bonito. Está más cercano que el resto, y de vez en cuando, los días finales de cada mes, podemos tocarlo. Es muy suave y está frío. Nos gusta tocarlo mientras nos bañamos en el mar por la noche. Él se deja, porque se siente solo. Los otros satélites lo envidian, porque a ellos no les contamos nuestros secretos, y se aburren. Ellos oyen nuestras canciones y nuestras carcajadas, y les damos algo de compañía. Además, siempre que tenemos tiempo entre chistes y canciones, entre baños y paseos, nos montamos a hombros uno al otro y las tocamos, les hacemos cosquillas y se ríen. Siempre que lo hacemos, lo hacemos con todos a la vez, porque brillan más limpios y más puros al reírse, y luego tenemos el camino iluminado toda la noche para poder seguir andando.
Al final, lo único que hacemos es eso. Seguir andando por nuestro camino de nenúfares. Siempre tenemos ganas de seguir, seguir, seguir andando. Y siempre, al final de todo, nos encontramos en una gran isla de arena blanca y mar. Aunque no es una isla, porque de ella sale un largo camino de nenúfares...
...Qué más quieres que te escriba, si ya te he escrito un mundo!
martes, 27 de octubre de 2009
martes, 11 de agosto de 2009

...y entramos en un nuevo ciclo!
He dejado la tranquilidad de mi noble villa para venirme a una no tan villa, y supongo que no tan noble. Es un cambio grande, enorme. Pero, ¿para qué estamos aquí sino para afrontar cambios? Para cambiar, para ver cómo cambia todo, para adaptarnos a los cambios... Para vivir, al fin y al cabo.
Pues eso, a vivir!
W.
domingo, 11 de enero de 2009
¡No a las modas absurdas!
Hace tiempo que vi a una chica en la puerta de mi facultad que me gustó, ya que tenía así pinta de hippy (no puedo evitarlo, tengo prejuicios muy positivos hacia esta gente, aunque al fin y al cabo sean sólo eso). No pude dejar de fijarme en ella y de escuchar lo que le estaba comentando a sus amigas. Ella llevaba una palestina negra y blanca y tenía el pelo a lo desenfadado, a juego con sus pantalones vaqueros rotos y decía:
- Chicas pues mañana tengo que ir con mi madre a los toros. Me encantan los toros, pero no me apetece nada ir tio... ¿A vosotras os gustan?
(nota: leer con la voz de pija más pava que os salga)
Al principio me quedé un poco flipada, porque no era la persona que en principio debía ser. Era algo sacado de contexto. En shock, empecé a fijarme más detenidamente y vestía unas Converse All Star y su mochila era Nike. Entonces sentí una especie de odio sin nombre, me sentí incluso traicionada. Pensé: debería estar prohibido llevar una palestina y ser pija.
Luego en frío, en verdad cada persona puede vestir como le salga de los cojones, no tienes porque vestir de acuerdo a como pienses, puedes ir de D&G y luego ser de Izquierda Unida y tal y cual. Pero hay cosas que no puedo entender y que no voy a compartir, como es el uso del palestino en gente que no sepa de qué va; porque es contradictorio.
La palestina, o palestino, o kufiya, tiene significado... Es algo más que una simple prenda de vestir, por mucho que se empeñe Zara o Pimkie o quien sea. Vestir esa prenda significa pensar de una manera concreta en un tema concreto. Es el gran símbolo de la lucha a favor de la liberación palestina. Por eso... Por esa simple razón, no puedo evitar sentir repulsión a quien se la ponga sin tener ni zorra idea del tema, sin pensar en lo que pasa en esa zona del mundo, pensando sólamente: me queda bien con el pantalon rojo... ¿Somos idiotas?
Lo peor de todo esto no es que la gente se lo ponga sin saber qué significa. Lo peor, lo realmente asqueroso de todo esto, es que hay gente que es pro-Israel, que es pro-USA, ¡y se lo pone! Ocurre que mucha gente -equivocada- piensa que quien lo lleva está a favor de los musulmanes sangrientos y a favor del terrorismo. Ahora muchos de esos ven cómo sus hijas, que piensan generalmente igual que papá, se lo visten para salir de marcha; y más de alguno se habrá tragado sus pensamientos para ir a la moda... Absurdo.
Indagando por Internet he descubierto que un diseñador lo usó en su pasarela de moda de invierno hace un año y ya... ¡pues de moda! Después de éste lo han usado muchos, así que paso de decir nombres, porque a saber quién fue el de la gran idea...
Esto te hace plantearte lo que nos llevan a hacer el consumismo y la moda... Por eso, desde aquí, os invito a todos: siempre que veáis a alguien con un palestino colgado del cuello, preguntadles ¿qué opinas sobre el conflicto entre Israel y Palestina?
A ver si tenemos un poco más de criterio personal, y no usamos símbolos sin saber qué significan y encima pensando que lleváis algo nuevo... W.
martes, 9 de septiembre de 2008
Si fuera...
Si fuera un número... sería el 2.

Si fuera bebida... sería agua.

Si fuera animal... sería un león.

Si fuera pájaro... sería una cigüeña.

Si fuera algo de la casa... sería una ventana al mar.

Si fuera una zona del cuerpo... sería la boca.

Si fuera una obra de arte... sería El grito de Munch.

Si fuera una estatua... sería El pensador de Auguste Rodin.

Si fuera una flor... sería la margarita.

Si fuera una película... sería (difícil elección...) La vida de Brian.
Si fuera una fruta... sería un fresón (y además, rebelde).

Si fuera un color... sería el rojo.

Si fuera un insecto... sería una mariquita.

Si fuera un sentimiento... sería amistad.
Si fuera un sentido... sería vista.

Si fuera un juego infantil... sería el escondite.

Si fuera un juego de mesa... sería el Trivial.

Si fuera un líquido... sería mercurio.

Si fuera un planeta... sería OGLE-2005-BLG-390Lb, el planeta más lejano, para tener otra perspectiva del universo.
Si fuera algo del baño... sería una toalla calentita.

Si fuera un recuerdo... sería un día de lluvia en Londres.

Si fuera un instrumento musical... sería la batería.

Si fuera un deporte... sería la gimnasia artística.

Si fuera una figura geométrica... sería la pirámide.

Si fuera un pecado... sería pereza.

Si fuera un idioma... sería el inglés.

Si fuera un día de la semana... sería el viernes.
Si fuera una prenda de vestir... sería una falda larga hippie.
Si fuera un equipo de fútbol... sería el que siempre pierde.
Si fuera una comida... sería una gran pizza (sin carne).
Si fuera una frase... sería:
"Imagine all the people living life in peace. You may say i'm a dreamer, but i'm not the only one. I hope someday you'll join us, and the world will be as one. Lennon"
"Give peace a chance"
Si fuera una canción... sería (está claro) Imagine, John Lennon.
Si fuera una hora del día... sería el atardecer.
Si fuera una virtud... sería la empatía.
Si fuera un mes... sería agosto.
Si fuera un país... sería este:
^^
Es largo pero, ¿quién juega?
sábado, 16 de agosto de 2008
lunes, 16 de junio de 2008
La Luna
La luna me transporta. Me lleva lejos.
Algún día te miraré desde otra perspectiva, ¿serás la misma?
martes, 3 de junio de 2008
Poliposeídas
No quiero que pase un día en el que no tenga tiempo para hacerlo, para mancharme las manos de carboncillo, la cara de pintura, el suelo de virutas de goma, la mesa de rayones. Es lo mejor para desquitarse, pintar.
Hoy, animada por otro amigo a visitar un blog, he descubierto a unos auténticos creativos. Os dejo por aquí una de sus creaciones; espero que os guste tanto como a mí.
DES...
El mundo es un club donde no estás tú
por ser negro, chino, tostado
por haber nacido en el país equivocado
por creer en un dios malvado en vez de en el nuestro, tan civilizado
por ateo
por rojo
por feo
por filisteo
por fariseo
por ser palestino, saharaui, kurdo, suramericano o beduíno
por no ser fino.
El mundo es un bar donde no te van a dejar entrar
por llevar pendiente
o un aparato en los dientes
o calcetines claros
o por tener cara de pobre
o porque estás demasiado delgado
o demasiado gorda.
El mundo es mi moto, ¡bájate de ella!
Por ser vieja
por ser mujer
por ser menor de edad
por ser homosexual
por no llevar el carnet de identidad
por no preguntarle al Papa antes de abortar
por ser lesbiana
por no ser hija de la persona adecuada, sino de mengano y de fulana
por no ser la guapa raquítica de su pasarela
por no ser la desgraciada de su telenovela
por no ser el felpudo bajo sus pies
la madre de su cordero
la puta de su burdel
la fregona de su estercolero!
martes, 6 de mayo de 2008
...El precio de hablar...
Así que hoy, después de que me riñeran por no hacerlo, pues me decido a escribir un poquito.
Hace poco estuvimos dando la bienvenida a este (¿maravilloso?) mundo a un nuevo familiar, una humanita muy graciosa que es tan poca cosa que da miedo cogerla - yo no me atreví...
Observándola mamar con avidez de su madre y mi prima, me acordé de una clase de 1º de Bachillerato sobre la anatomía del aparato respiratorio y del aparato digestivo, en la que vimos que los bebés tienen la capacidad de respirar a la vez que tragan, cosa que me sorprendió muchísimo e hizo que esa clase se quedara grabada en mi mente.
Tragar y respirar a la vez, a nosotros nos parece increíble, inimaginable. ¡Qué sensación más extraña! Además de extraña, para nosotros... muy peligrosa; ya que de ello depende que nos asfixiemos o no...
Lo que más me gustó de esa clase de hace unos años, fue descubrir que esta capacidad la perdemos al ganar otra gran capacidad única en el ser humano: el hablar. Para poder vocalizar palabras más complejas y desarrolladas, para poder pronunciar el inmenso abanico de posibilidades de sonidos con el que contamos debemos renunciar a este seguro anti-atragantamiento.... ¡Qué cosas! El hablar puede matar (sobre todo en este mundo de antitolerancia, pero eso es otra historia, ¡que me pierdo!).
Me parece muy interesante esta cualidad que se nos ha brindado: poder hablar. ¿Alguna vez nos paramos a pensar lo que esto significa?
Supongo que todo el mundo sabe lo que significa hablar. Y lo practica.
Por desgracia hay gente que lo practica demasiado, y mira que yo no soy de mandar callar (¡Por favor! ¡Qué falta de respeto, el mandar callar! Eso se lo dejo a nuestro querido Juan Carlos...), pero a veces, a veces... dan muchísimas ganas de saltar sobre la boca de algunos personajillos que hablan y hablan y hablan... Sin decir nada.
Pues eso, que la próxima vez que habléis y pronunciéis sonidos maravillosos por esa boca tan fantástica, pararos a pensar que hemos evolucionado asumiendo un gran riesgo.
Así que por favor, no os juguéis la vida para nada como hace tanta gente ya de sobra conocida. Decid algo interesante.
Saludos, W.












