La luna me transporta. Me lleva lejos.
Algún día te miraré desde otra perspectiva, ¿serás la misma?
El mundo es un club donde no estás tú
por ser negro, chino, tostado
por haber nacido en el país equivocado
por creer en un dios malvado en vez de en el nuestro, tan civilizado
por ateo
por rojo
por feo
por filisteo
por fariseo
por ser palestino, saharaui, kurdo, suramericano o beduíno
por no ser fino.
El mundo es un bar donde no te van a dejar entrar
por llevar pendiente
o un aparato en los dientes
o calcetines claros
o por tener cara de pobre
o porque estás demasiado delgado
o demasiado gorda.
El mundo es mi moto, ¡bájate de ella!
Por ser vieja
por ser mujer
por ser menor de edad
por ser homosexual
por no llevar el carnet de identidad
por no preguntarle al Papa antes de abortar
por ser lesbiana
por no ser hija de la persona adecuada, sino de mengano y de fulana
por no ser la guapa raquítica de su pasarela
por no ser la desgraciada de su telenovela
por no ser el felpudo bajo sus pies
la madre de su cordero
la puta de su burdel
la fregona de su estercolero!
Tragar y respirar a la vez, a nosotros nos parece increíble, inimaginable. ¡Qué sensación más extraña! Además de extraña, para nosotros... muy peligrosa; ya que de ello depende que nos asfixiemos o no...
Lo que más me gustó de esa clase de hace unos años, fue descubrir que esta capacidad la perdemos al ganar otra gran capacidad única en el ser humano: el hablar. Para poder vocalizar palabras más complejas y desarrolladas, para poder pronunciar el inmenso abanico de posibilidades de sonidos con el que contamos debemos renunciar a este seguro anti-atragantamiento.... ¡Qué cosas! El hablar puede matar (sobre todo en este mundo de antitolerancia, pero eso es otra historia, ¡que me pierdo!).
Me parece muy interesante esta cualidad que se nos ha brindado: poder hablar. ¿Alguna vez nos paramos a pensar lo que esto significa?
Supongo que todo el mundo sabe lo que significa hablar. Y lo practica.
Por desgracia hay gente que lo practica demasiado, y mira que yo no soy de mandar callar (¡Por favor! ¡Qué falta de respeto, el mandar callar! Eso se lo dejo a nuestro querido Juan Carlos...), pero a veces, a veces... dan muchísimas ganas de saltar sobre la boca de algunos personajillos que hablan y hablan y hablan... Sin decir nada.
Pues eso, que la próxima vez que habléis y pronunciéis sonidos maravillosos por esa boca tan fantástica, pararos a pensar que hemos evolucionado asumiendo un gran riesgo.
Así que por favor, no os juguéis la vida para nada como hace tanta gente ya de sobra conocida. Decid algo interesante.
Saludos, W.
Artículo 16 de la Constitución Española
Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.
Uno. La Libertad Religiosa y de culto garantizado por la Constitución comprende, con la consiguiente inmunidad de coacción, el derecho de toda persona a:
Profesar las creencias religiosas que libremente elija o no profesar ninguna; cambiar de confesión o abandonar la que tenía; manifestar libremente sus propias creencias religiosas o la ausencia de las mismas, o abstenerse de declarar sobre ellas.

Ante el revoloteo que se ha originado por las declaraciones del PP sobre que los inmigrantes asuman nuestras costumbres y tradiciones (¿cuáles? ¿por qué nadie se lo pregunta?), Imbroda, presidente de Melilla, afirma que los musulmanes que habiten en Melilla o Ceuta no tendrán problema con el tema del pañuelo, ya que son españoles.